¿Cuanto influye la alimentación de las madres en la salud de sus bebés?

Investigando y buscando actualizaciones sobre los temas de los que vamos a hablar en las próximas charlas me encuentro con información con la que no aguanto esperar y quiero ir compartiendo ya! Son temas que me apasionan y me siento bendecida de poder dedicarme a leer sobre ellos y poder compartir ésta información con la que me hubiera gustado contar en la etapa de gestación y primeros meses de mi hija. En la primera clase el sábado 25 de marzo a las 16 hs. hablamos de nutrición para la fertilidad, durante la gestación y la lactancia y aquí les comparto algunos adelantos:

En los paradigmas convencionales de la medicina no hay mucha conciencia acerca de cuán importante es la nutrición para la fertilidad y el embarazo o hay una idea equivocada de qué tipo de alimentación es la adecuada en éstas etapas. Ahora bien, si nos fijamos en las culturas tradicionales, vemos que casi todas ellas tienen alimentos sagrados de fertilidad. Eran cosas como carnes de órganos, yemas de huevo, productos lácteos crudos, huevos de pescado, cosas que eran extremadamente densos nutricionalmente y que darle estos alimentos a las futuras madres e incluso a los futuros padres era muy importante. Un buen ejemplo es la tribu Maasai en África. Sólo permitirían que las parejas se casaran después de haber pasado unos 6 meses consumiendo leche de vacas que pastaban y era recolectada durante la estación húmeda, que es cuando el pasto es más verde y el contenido de nutrientes de la leche es muy alto. Está claro que estas culturas sabían sobre la importancia de la nutrición para niños sanos, bebés sanos y, por supuesto, nos tomó otro par de miles de años para recordar eso. Recientemente, la ciencia moderna ha redescubierto lo que la gente tradicional ha conocido por cientos de miles si no millones de años y es algo llamado la Teoría de los Orígenes del Desarrollo. Esta teoría sostiene que como todas las criaturas vivientes en la vida temprana, los seres humanos son plásticos, somos flexibles, tenemos la capacidad de formar nuevas conexiones en nuestro cerebro y somos capaces de adaptarnos a nuestro medio ambiente.

Lo que esto significa que durante el período de desarrollo nuestros órganos y los sistemas de nuestro cuerpo pasamos por períodos realmente críticos cuando y somos sensibles al medio ambiente y el embarazo es ese período extremadamente crítico para nosotros como seres humanos como lo es para la mayoría de los animales. La plasticidad o flexibilidad que tenemos durante el período de embarazo nos permite obtener lo que podríamos llamar un pronóstico del tiempo del ambiente donde viven nuestras madres. Y este pronóstico meteorológico nos prepara para el tipo de mundo que vamos a tener que vivir en lo que si la madre está mal alimentada, envía señales a su bebé por nacer que el medio ambiente que el bebé está a punto de entrar es probable que sea duro y el bebé responde a estas señales mediante adaptaciones como la reducción del peso corporal y el metabolismo alterado, que en realidad es una estrategia realmente inteligente porque ayuda al bebé a sobrevivir a la escasez de alimentos después del nacimiento.

Los 9 meses de embarazo son considerados por muchos investigadores como el período más consecuente de nuestras vidas. Sólo pensá en eso por un segundo. Este tiempo incluso antes de nacer es el período más importante en la determinación de nuestra salud para el resto de nuestra vida.
Se ha descubierto que el período de gestación, influye permanentemente en el cableado del cerebro y el funcionamiento de los órganos como el corazón, el hígado y el páncreas. También hay estudios que sugieren que las condiciones encontradas durante el embarazo forman todo, desde nuestra susceptibilidad a la enfermedad a nuestro apetito y metabolismo a nuestra inteligencia y temperamento. Hay algunas investigaciones asombrosas que han demostrado que los bebés que nacen con un bajo peso al nacer, que es determinado principalmente por la nutrición materna y su salud, tienen un riesgo significativamente mayor de enfermedades como la enfermedad cardíaca, la diabetes, Hipertensión, enfermedad renal más adelante en la vida independientemente de los factores de riesgo de estilo de vida. Solíamos pensar que la enfermedad cardíaca era una simple enfermedad del estilo de vida, como no hacer ejercicio y comer los alimentos equivocados. Ciertamente que todo contribuye sabemos que, pero en realidad estamos encontrando es que las condiciones en el útero durante el embarazo en realidad influyen fuertemente para que alguien pueda ser propenso a desarrollar una enfermedad cardíaca antes de los 65 años. Es increíble ¿no te parece?

Esto es más que las condiciones en el útero. No implica epigenética. La epigenética está relacionada con esto en el sentido de que es un entorno que está alterando y afectando nuestros genes, pero generalmente cuando se discute la epigenética, estamos hablando más acerca de las condiciones ambientales que encontramos después de nacer. Así que este es un nuevo punto de vista. De todos modos esto es sólo un comienzo, una razón importante para estar muy atento a lo que estás comiendo antes de la concepción y durante el embarazo y durante el período de lactancia porque tiene un efecto muy profundo no sólo en tu salud como mamá, pero también en la salud de tu bebé. No sólo durante la infancia y la primera infancia, sino en realidad para el resto de la vida del bebé. Sé que esto puede sonar un poco pesado y puede asustar a la gente y no quiero hacer eso porque el estrés, por supuesto, tampoco es beneficioso para el bebé o para la madre. Y si hay algo que sabemos acerca de los humanos es que somos notablemente frágiles y notablemente resistentes. Sabemos que los bebés están naciendo en todo el mundo en circunstancias bastante adversas, el hambre y las condiciones bastante duras que le tocan vivir a nuestra era son muchas veces inevitables y muchos de estos bebés van a vivir vidas largas y ser saludables de todas maneras. Estamos hablando de patrones y probabilidades aquí, no estamos diciendo que si las condiciones nutricionales son subóptimas tenés el 100% de probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón en el transcurso de la vida. Estamos diciendo que el riesgo de tenerla sube, son pequeños aumentos en el riesgo, pero son lo suficientemente importantes como para que realmente debamos prestar atención. Yo no tenia ésta información durante mi embarazo y realmente hubiera deseado que alguien me la contara con palabras simples y claras. Me parece que es muy importante comenzar a hacer cambios en nuestros hábitos alimenticios lo antes posible durante nuestra vida reproductiva ya que es un continuum que comienza con la fertilidad, sigue con la alimentación durante el embarazo y luego durante la lactancia (periodo en el cuál muchas asesoras de lactancia siguen sosteniendo que no importa lo que la mujer coma por que es tanto el miedo a que abandonen la lactancia si creen que es restrictivo o complicado que siguen desinformando) para luego poder acompañar al bebé en el comienzo de su alimentación complementaria, que se hace mucho más fácil si ese bebe estuvo expuesto a distintos sabores presentes en el líquido amniótico y en la leche materna, además del factor de imitación, si ve a sus padres comer comidas variadas y nutritivas y no chatarra va a aprender a comer lo mismo.

Por otro lado vamos a hablar de las alergias alimentarias y los problemas comunes con los que nos encontramos en el periodo primal como los famosos cólicos. Y los problemas típicos del puerperio como el hambre constante y la caído del cabello.

Como un adelanto cito parte de una nota muy interesante del inmunologo Rodrigo Hurtado: El intestino enfermo.

Aunque la lactancia es considerada como un factor protector, se ha visto que cada vez más lactantes padecen alergias alimentarias, especialmente a la proteína de leche de vaca, aunque nunca ellos la hayan consumido directamente. La explicación precisamente tiene que ver con el órgano más importante del sistema inmune: el intestino, ya sea del bebé o de la madre. Aquí, cuatro claves para entender el fenómeno.

  1. Tipo de nacimiento: que un niño nazca por parto vaginal o por cesárea, puede marcar la diferencia, por el tipo de bacterias que enfrenta el bebé. Si es por cesárea, el primer contacto es con bacterias cutáneas –por la piel de la madre– y serán ese tipo de bacterias las que colonicen el intestino del bebé. Mientras que si nace por parto vaginal, serán bacterias provenientes de la vía gastrointestinal y reproductiva de la madre.
  2. Uso de antibióticos en el embarazo: el uso de este medicamento –especialmente cuando es para afecciones respiratorias– incide en el desbalance de la flora intestinal de la madre: los antibióticos barren con todo tipo de bacterias, sin diferenciar las buenas o las malas. Por ende, durante la lactancia, ella traspasará proteínas y células que traen información genética de desbalance bacteriano, lo que el intestino del lactante asumirá como propio.
  3. Uso de aditivos en la alimentación: estos desequilibran la flora microbiota intestinal y afectan los mecanismos de tolerancia hacia alimentos.
  4. fenómenos epigenéticos: es decir, que la expresión de un gen se vea alterada por factores ambientales. Eso puede resultar en que el organismo reconozca como peligroso un alimento que no lo es. La tolerancia se desarrolla desde el comienzo de la alimentación y se piensa que incluso desde la vida intrauterina, por eso la alimentación de la madre es tan importante.

 

Sobre estos temas y muchos más vamos a ahondar en las charlas que vamos a dar muy pronto en el espacio Mamá sabe bien en Vicente López en un ámbito descontracturado y ameno, una charla para resolver dudas y tratar de encontrar respuestas al frecuente: ¿¿qué como???

Tanto si sos mamá, papá, puericultora, doula o cuidadora que desea profundizar en estos temas para poder acompañar mejor tus decisiones con información, te esperamos!

para leer el temario completo click aqui.

 

Algunos links a estudios para quienes quieran leer más evidencia científica:

http://www.ph.ucla.edu/epi/faculty/detels/PH150/Neumann_JIM_2007.pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1937546/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11738798

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21495873

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12367816

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16997567

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17659447

http://ajcn.nutrition.org/content/87/3/534.abstract