Existen otros arroces además del yamani!!

Actualmente la noción de que para todos nuestros males debemos comer alimentos ricos en fibra ya se ha instalado en nuestra conciencia. Por lo mismo, para mí fue nuevo descubrir y abrirme a la posibilidad de consumir alimentos que si bien tienen menos fibra, me hacen sentir mejor luego de comerlos. Una de las primeras indicaciones que se les hace a las personas con colon irritable o con problemas de estreñimiento es que deben aumentar el consumo de fibra. Creo que la fibra es necesaria, pero debemos aprender a reconocer cuando es demasiada para nosotros.

Por ejemplo, yo me pasé varios años tratando de comer muchas verduras…sobre todo como ensaladas, frutas, cereales integrales, etc. pero mis síntomas no mejoraban y la mayor parte del tiempo me sentía hinchada y con malestar (de todas formas las fibras integrales que causan mayor malestar son las de granos y cereales y no las de las frutas y verduras). Hasta que comencé a entender que más que “ser lo que comemos” “somos los que podemos digerir“.

Así que comencé hace un tiempo a comer alimentos que  fueran suaves para mi estómago e intestinos….no sé bien cómo explicarles esto…es algo que siento al mirar los alimentos. Bueno, además hace un tiempo descubrí que muchos cereales y granos contienen anti-nutrientes que nos hacen más difícil la digestión. Esto es lo que ocurre con el arroz integral. Si bien posee más nutrientes que el arroz blanco, también contiene ácido fítico (que es un anti-nutriente que impide la absorción de minerales) y anti-nutrientes, que nos dificultan la digestión. Para consumir el arroz integral, entonces es necesario realizar un proceso de remojo previo, lo cual no reduce mucho el  ácido fítico, el arroz yamani por ejemplo se debe remojar por 24 hs previo a su cocción (cambiando el agua cada 12 hs y eliminando el agua del remojo)

Por lo tanto, el arroz blanco resulta una mejor opción, quizás contiene menos nutrientes, pero podemos absorberlos y digerirlos mejor. Yo hice la prueba y comparé cuales de los 2 arroces me hace sentir mejor y me quedo con el arroz basmati. El arroz basmati es más nutritivo, contiene menos almidón y menor índice glicémico que el arroz blanco común. Creo que por mucho tiempo la elección de mis alimentos se basaba mayoritariamente en si eran considerados “saludables” o no. Ahora antes de comer algo, me conecto con mi intuición y sensaciones y luego decido si lo quiero comer o no y en segundo lugar considero la información que manejo en cuanto a las propiedades y beneficios de los alimentos. Finalmente, creo que nadie sabe mejor lo que nos hace bien que cada uno de nosotros.

Les ha pasado que comen algo sólo porque es “saludable” y que no les gusta ni apetece? Está tan arraigada la idea de que si es marron o beige lo que comemos es más sano, podremos abrirnos a nuevos colores?

Beneficios nutricionales del arroz Basmati

Desde un punto de vista nutricional no hay duda que el arroz Basmati destaca por ser una de la variedad de arroz que mayor contenido nutricional aporta. Por ejemplo, es especialmente rico en los siguientes nutrientes:

  • Hidratos de carbono: aporta hidratos de carbono complejos, que suministran energía pero de manera progresiva, no rápidamente como sí ocurre con los hidratos de carbono simples. 100 gramos de arroz Basmati aportan 45 gramos de carbohidratos.
  • Proteínas: 100 gramos de arroz Basmati aportan el 10% de la dosis diaria recomendada; además, aporta 8 aminoácidos esenciales.
  • Vitaminas: destaca su altísimo contenido en vitaminas del grupo B (sobretodo B1, B3 y B6, además de B2 y B9). También aporta vitamina K.
  • Minerales: interesante aporte en manganeso, magnesio, selenio, hierro, calcio, potasio, cobre y zinc.
  • Fibra: se trata de un alimento muy rico en fibra.

Como vemos, se trata de un alimento sumamente rico en nutrientes esenciales, destacando su altísimo contenido en vitaminas, minerales, hidratos de carbono complejos y fibra.

Por otro lado, es interesante tener en cuenta que se trata de un alimento cuyo consumo está aconsejado para personas con diabetes, siempre y cuando se controle la alimentación de manera regular y habitual.

Por su contenido en fibra se convierte en una opción adecuada a la hora de prevenir el estreñimiento, a la vez que reduce el riesgo de cáncer de colon y mantiene nuestros intestinos sanos.

Por estos beneficios y por que nos gusta mucho a todos (incluyendo a nuestra comensal más exigente de casi 4 años) comemos este arroz un par de veces por semana, por lo general suelo cocinar bastante más cantidad de lo que vamos a comer en ese día y guardo una parte en la heladera en un recipiente de vidrio con tapa para consumir frío (mejorando aun su valor nutricional ya que al enfriarse el almidón se vuelve almidón resistente que es un gran alimento prebiótico, alimenta a las bacterias buenas de nuestro intestino) y otra parte la congelo en bolsitas tipo ziplock bien planas, si me acuerdo las bajo a la mañana a la heladera para tener de guarnición para la cena y si no la descongelo bajo el agua de la canilla y luego recaliento para acompañar sopas, caldos de huesos, ensaladas o guisados. O lo comemos solo con manteca de La choza (manteca de granja biodinamica).

 

Cómo cocinarlo:

Ingredientes

  • 1 taza de arroz basmati
  • 1 taza y 3/4 de agua
  • 1/2 cucharadita de sal

Preparación

– Lavar el arroz: Ponemos el arroz en un recipiente y lo llenamos con agua a temperatura ambiente. Removemos con la manos limpias para que el almidón se quede en el agua. Veremos que el agua se enturbia con el almidón. Colamos el agua y repetimos el lavado 2 o 3 veces más, hasta que el agua quede más o menos limpia. La razón para lavar el arroz es para que los granos queden sueltos y que además sean más digestivos.

– Dejar en remojo: llenamos una vez más el recipiente con el arroz y lo dejamos reposar 30 minutos. Después de ese tiempo colamos el arroz.

– Poner el agua de cocción a calentar: en una olla ponemos a hervir a fuego alto 1 taza y 3/4 de agua con una pizca de sal.

– Cocer el arroz basmati: en cuanto empiece a hervir el agua, añadimos el arroz que hemos colado previamente. Dejamos el fuego alto hasta que el agua empiece otra vez a ebullir. Bajamos ahora el fuego al mínimo, tapamos la olla y lo cocinamos durante 10 minutos.

– Reposo: al finalizar los 10 minutos apagamos el fuego y dejamos reposar con la olla tapada durante 10 minutos, para que termine de cocinarse. Con un tenedor podemos separar los granos para que queden sueltos y deliciosos.

En un proximo post comparto más recetas con arroz….se viene un super risotto! esten atentos.

Que lo disfruten!